Sillas de oficina para personas bajas, menos de 170 cm

Aunque puede resultar difícil encontrar sillas de oficina para personas bajas de calidad, no te preocupes, hoy te traemos varios modelos ergonómicos para que puedas encontrar la comodidad que tanto estás buscando.

Sillas de oficina para personas bajas: La importancia de la ergonomía

La ergonomía busca adaptar el espacio de trabajo a las características del usuario, en este caso, a su baja estatura. Un modelo adaptado a tu estatura, aparte de tener una silla para trabajar más de 8 horas sentado, las siguientes ventajas:

  • Apoyar los pies en el suelo y mantener una postura correcta, evitando tensión en la espalda, cuello y piernas.
  • Ajustar la altura del asiento para que la cadera quede ligeramente por encima de las rodillas en un ángulo de 90º.
  • Adaptar el respaldo a la curvatura natural de la espalda, brindando soporte lumbar y evitando encorvarse.
  • Ajustar los reposabrazos en altura para que los brazos queden relajados y los hombros no se tensen.
  • Elegir un asiento con la profundidad adecuada para que la persona pueda apoyar la espalda en el respaldo sin que las rodillas queden fuera del borde o presionadas por el asiento.

Las sillas de oficina pequeñas para personas de poca estatura deben poder ajustarse de manera flexible a la altura del asiento y al mismo tiempo favorecer una postura para trabajar ergonómica.

sillas de oficina para personas bajas

Sillas de oficina pequeñas

Las características de una oficina tradicional para una persona u otra no son las mismas. No están diseñadas para las diferentes necesidades y requisitos. Las personas de baja estatura, como las que son más altas o más pesadas, tienen dificultades para encontrar una silla que les resulte cómoda.

Las sillas de oficina de tamaño estándar pueden resultar incómodamente grandes. Para garantizar la comodidad y el apoyo adecuado mientras trabajas, considera invertir en una de las mejores sillas de oficina para personas bajas, diseñadas específicamente para personas pequeñas.

Las sillas de oficina fabricadas a medida para personas de baja estatura ofrecen la ventaja de que se adaptan individualmente a las necesidades físicas de cada persona. No solo cumplen los requisitos habituales de comodidad y ergonomía, sino que también aumentan la productividad y el bienestar en el trabajo porque se adaptan exactamente al tamaño y complexión física de cada persona.

Si bien muchas sillas de oficina se comercializan como de talla única, a menudo no son adecuadas para personas de baja estatura. “La mayoría de las sillas de oficina están disponibles en un tamaño estándar y vienen con una variedad de ajustes para adaptarse a casi todo tipo de personas”.

Aunque este enfoque industrial de “talla única” puede satisfacer las necesidades de la mayoría, no siempre es la opción adecuada para todos. Si una silla no se puede ajustar lo suficiente para adaptarse a tu altura, puede provocar incomodidad cuando trabajas durante largas horas en un escritorio.

El diseño de sillas de oficina para personas bajas representa un equilibrio entre comodidad, productividad y seguridad, y estos aspectos no siempre están cubiertos de manera óptima para personas de baja estatura.

Una mujer sentada en una de las mejores sillas de oficina para personas bajas

Adiós a las malas posturas: Encuentra la silla de oficina ideal para tu altura

Elegir una silla de oficina adecuada para tu estatura no es solo una cuestión de comodidad, sino también de salud. Una silla que no se adapte a tu altura puede provocarte problemas de postura, dolor de espalda, cuello y piernas, fatiga, estrés y disminución del rendimiento.

Por el contrario, una silla que se ajuste a tu cuerpo te ayudará a mantener una posición ergonómica, mejorar la circulación sanguínea, prevenir lesiones, aumentar la concentración y la productividad, y te sentirás más a gusto y relajado.

Veamos que hay que tener en cuenta para elegir la mejor silla ergonómica para personas bajas.

Altura del asiento

Asegúrate de que la silla de oficina que elijas tenga una altura de asiento ajustable para que puedas poner los pies apoyados en el suelo y las rodillas en un ángulo de 90 grados con respecto a las caderas. Esto ayuda a aliviar la tensión, mejora la circulación y la presión en la zona lumbar.

También tienes que tener en cuenta la altura de tu escritorio. Al escribir, debes estar 20 cm más alto que la altura de tu asiento. Por ejemplo, si tu silla de oficina tiene una altura de asiento de 40 cm, el escritorio debe tener 60 cm de altura para conseguir una postura ergonómica.

Profundidad del asiento

Para personas de baja estatura, un asiento demasiado profundo puede provocar problemas de circulación. Esto se debe a que tus piernas no tocarán el suelo, lo que ejercerá una presión excesiva sobre tus muslos.

Los asientos de la mayoría de las sillas de oficina de tamaño estándar tienen entre 40 y 45 centímetros de profundidad, lo que resulta excesivo para personas de baja estatura. Si mides 1,50 m o menos, busca sillas con una profundidad de asiento que no supere los 40 cm. 

Al medir la distancia horizontal desde las nalgas hasta la parte posterior de las rodillas, puedes determinar la profundidad idónea del asiento que necesitas. 

Respaldo

Un buen respaldo proporcionará el soporte necesario para la zona lumbar y la parte superior de la espalda, previniendo dolores y molestias a largo plazo. Ayuda a mantener la columna vertebral en una posición neutral, evitando encorvamientos o posturas forzadas.

Características que debes buscar:

  • Ajustable en altura: Para adaptarse a la estatura de la persona.
  • Con soporte lumbar: Para brindar apoyo a la curva natural de la espalda baja.
  • Inclinable: Para personalizar la postura y encontrar la posición más cómoda.
  • Transpirable: Para evitar la sudoración y la incomodidad.
  • De diseño ergonómico: Para adaptarse a la forma natural de la espalda.

Reposabrazos ajustables

Es especialmente importante, sobre todo si mides menos de 1.60, elegir una silla de oficina con reposabrazos ajustables que puedas adaptar a tu altura para que tus brazos y codos queden en una posición cómoda y no estén demasiado altos ni demasiado bajos.

¿Por qué son importantes?

  1. Reducen la tensión muscular: Al apoyar los brazos, se reduce la tensión en los hombros, el cuello y la espalda, esto es especialmente relevante para personas de baja estatura que pueden tener los hombros más elevados al escribir o trabajar en un escritorio.
  2. Mejoran la postura: Los reposabrazos ayudan a mantener una postura correcta, evitando que la persona se encorve o se incline hacia delante.
  3. Aumentan la comodidad: Los reposabrazos proporcionan un apoyo donde descansar los brazos, aumentando la comodidad y la ergonomía de la silla.
  4. Facilitan la movilidad: Los reposabrazos pueden ayudar a las personas bajas a levantarse y sentarse de la silla con mayor facilidad.

Para que sean realmente útiles, los reposabrazos de una silla para personas bajas deben tener las siguientes características:

  • Ajustables en altura: Es fundamental que los reposabrazos puedan ajustarse en altura para que se adapten a la estatura de la persona. Los codos deben estar flexionados a 90 grados y los antebrazos deben descansar cómodamente sobre los reposabrazos.
  • Ajustables en profundidad: Algunos modelos también permiten ajustar la profundidad de los reposabrazos, lo que es ideal para personas con brazos cortos.
  • Acolchados: Los reposabrazos acolchados son más cómodos que los de plástico duro.
  • Giratorios: Los reposabrazos giratorios permiten mayor libertad de movimiento y comodidad.
  • Extraíbles: Algunos modelos de sillas tienen reposabrazos extraíbles, lo que puede ser útil si no se necesitan o si se desea mayor espacio.

Reposacabezas

Debe ser regulable en altura o fijo en una posición que apoye el cuello y así ayude a prevenir problemas de postura. Un reposacabezas demasiado alto o que no se puede ajustar podría resultar incómodo y provocar tensión en los hombros y el cuello.

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