Sistemas de calefacción para oficinas

calefacción para oficinas

Mucho antes de que llegue el invierno, es importante revisar y analizar profundamente todo el sistema de calefacción para oficinas y optimizar todas y cada una de las estancias con el fin de ofrecer un entorno de trabajo cómodo y agradable.

No hay nada más desagradable que estar en una reunión de trabajo y estar más pendiente del frío que hace, que de los asuntos importantes que hay que tratar.

Independientemente del tamaño de tu oficina, hoy en día puedes encontrar infinidad de soluciones que, además de calentar la oficina, sirven para dar un toque decorativo.

Cómo calentar la oficina: qué tipo de calefacción elegir

¿Tus empleados se quejan de que pasan frío mientras trabajan?

Tener que estar 8 horas diarias trabajando delante del ordenador y con frío en las manos, no es nada agradable y tampoco nada productivo.

Ante el dilema de sí hacer obras o no, a la hora de calentar grandes superficies hay que tener en cuenta los diferentes sistemas de calefacción para oficinas y valorar cuál es la opción más adecuada para las necesidades del inmueble.

Entonces, ¿cuál es la solución más adecuada?

Calefacción eléctrica

Posiblemente este sea el tipo de calefacción para oficinas más utilizado, es relativamente sencillo de instalar y no requiere un gasto inicial demasiado alto.

Por el contrario, al estar encendida prácticamente todo el día de lunes a viernes, prepárate para un incremento considerable en la factura de la luz.

Aunque existen soluciones de bajo consumo, la mejor alternativa a largo plazo es pensar en las energías renovables, en un principio puede ser una inversión importante para la empresa, pero a largo plazo, la energía fotovoltaica puede aportar grandes beneficios.

Zócalo radiante

El sistema de zócalo radiante puede ser una auténtica alternativa.

Las obras para su instalación son mínimas, por lo que no tendrás que parar la oficina, es prácticamente imperceptible y garantiza una distribución del calor eficaz.

Calefacción por suelo radiante

La calefacción de suelo radiante, al contrario que la de zócalo, es totalmente invisible y permite tener los muebles de oficina pegados a la pared sin riesgo alguno de que acaben deteriorándose por la concentración del aire caliente.

Calefacción para oficinas en paredes y techos

Tan eficaz como la calefacción de suelo radiante.

Para sacar el máximo partido a este tipo de calefacción, antes de nada, hay que asegurarse de que la oficina cuenta con un buen aislamiento para evitar las pérdidas de calor innecesarias.

La calefacción de techo y paredes asegura la comodidad de los empleados ya que distribuye el calor suavemente y de manera homogénea por toda la oficina.

Su instalación puede resultar algo compleja, por eso es más recomendable si piensas hacer una obra integral en las oficinas o si estás planteándote mudarte a unas nuevas.

Calefacción por infrarrojos

La verdadera revolución en los sistemas de calefacción para oficinas son los paneles infrarrojos.

La calefacción por infrarrojos, en vez de calentar el aire, aprovecha las ventajas de la radiación para calentar las superficies.

Con esta tecnología, la perdida de calor es imperceptible en comparación con otros sistemas.

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